La Villa

Sobre las colinas de la Toscana, en Lastra a Signa, Italia, se levanta esta Villa edificada en la segunda mitad del siglo XIX, que durante varios años alojó historias familiares y hoy por primera vez se abre a los huéspedes que quieran conocer esta maravilla.

La casona tiene 1.100 m2 cubiertos y está rodeada por siete hectáreas de parque con olivos y una piscina. Desde sus jardines y terrazas los visitantes podrán disfrutar de una vista privilegiada de la llanura Toscana y de la ciudad de Florencia. La mirada desde una ventana o de una de las terrazas devolverá como imagen a sus pies, un cuadro que cautivó a Miguel Ángel.

La Villa alberga muy cómodamente hasta doce personas en dos plantas y un ático en el tercer piso. El salón principal se comunica directamente con la terraza y tiene cómodos sillones y una chimenea para pasar las tardes alrededor del fuego. La cocina, recientemente restaurada y totalmente equipada, completa la comodidad del lugar. Con un estilo típico toscano de fines del siglo XIX, las habitaciones y salas están decoradas con muebles originales de época que recuerdan aquel tiempo y reacondicionadas, a la vez, con la tecnología del momento para crear ambientes placenteros, mágicos y sugestivos.

Su posición estratégica a quince minutos de Florencia, una de las ciudades más interesantes y ricas en historia y arte, la consagra como un lugar ideal para unas vacaciones de aprendizaje y descanso. También es un excelente punto de partida para hacer excursiones y recorrer otras ciudades cercanas: San Gimignano, Siena, Pisa, Lucca, Arezzo... aunque algunos dicen que el visitante que llega a Villa Montebello Colombo preferirá quedarse ahí mismo, en la piscina bajo los olivos, en la terraza contemplando la cúpula del Duomo a lo lejos, en la noche caminando alrededor del parque, en esos instantes infinitos de paraíso.

Historia

La Villa Montebello Colombo se encuentra en la vecindad de Lastra a Signa, pueblo ubicado a 14 km. de la ciudad de Florencia. Situada en las colinas de la Toscana, en una ubicación privilegiada con vista al valle del Arno y de la propia ciudad de Florencia, fue edificada durante el siglo XIX. Es considerada patrimonio arquitectónico de la zona. Forma parte de aquellas construcciones que requieren autorización de la Comuna para cualquier modificación de sus fachadas.

La zona en que se encuentra está rodeada, además de Florencia, de otros centros habitados desde hace siglos, como Signa y Malmantile.

Ya en época prehistórica, sobre las colinas de los alrededores de Lastra a Signa existieron pequeños asentamientos. También en la época "villanoviana" existían pequeños presidios del "Villaggio Cardine" que surgía sobre la costa derecha del Arno, cuyo valle se ve desde la Villa. De este pueblo fue ubicada la necrópolis, en el área de la República di Firenze, con descubrimiento de interesantes objetos arqueológicos y de fragmentos óseos.

Entre los siglos VI y IV antes de la Era Común, esas tierras fueron habitadas por la población Etrusca que dio origen a Fiesole.

En el año 59 antes de la Era Común, nace Florentia, colonia romana de la cual todavía se percibe el implante ortogonal.

Alrededor del siglo XIII existía la fortaleza de Gangalandi, destruida presuntamente en 1326. En esa misma época, el pequeño pueblo de Lastra, despojado de defensas, fue objeto de repetidos saqueos perpetrados sea por poblaciones vecinas, sea por otros pueblos bárbaros invasores.

Ante los saqueos ocurridos en 1437, la Republica Florentina resolvió intervenir fortificando los dos pueblos Lastra y Malmantile. La decisión se remonta a los primeros meses del 1400 pero la finalización de los muros de las fortalezas no advino antes del 1438. En este año se documenta la intervención de Brunelleschi como supervisor de las fortificaciones, parte de las cuales aún subsiste hasta la fecha. La conclusión de los trabajos fue encomendada a Battista d'Antonio.

En el recinto ubicado en el interior de la muralla fueron construídos la Iglesia de la Misericordia, el Tabernáculo del intendente y el Palacio Pretorio como así el “Spedale” cuya función era albergar a los peregrinos en tránsito por Lastra.

La villa se encuentra situada sobre la Via del Fantone, antiguo y pintoresco camino de colina hoy pavimentado que unía, y lo hace todavía, al pueblo de Lastra con el de Malmantile.

Muy probablemente el muro posterior de los jardines de la Villa remonta a la época de la construcción de la Villa.

De la misma época era una antigua torre de piedra destruida en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, desde la que se podía otear el extraordinario panorama hoy visible desde las ventanas de la residencia orientadas hacia el Levante.